Introducción

Brasil hace frontera con casi todos los países de América del Sur - con excepción de Chile y Ecuador - y abarca casi la mitad del continente. Es el quinto mayor país del mundo, queda atrás, solamente, de Rusia, Canadá, China y los EEUU, con un área de ocho millones y medio de kilómetros cuadrados.
A pesar de la inmensa extensión de su territorio, la población brasileña se concentra en las grandes ciudades de su costa. La expansión urbana de Río de Janeiro y São Paulo domina la costa del sur. Pero al norte ciudades como: Salvador, Natal y João Pessoa mantienen una atmósfera colonial heredada de los portugueses. Su gran interior, donde buena parte está cubierta por la selva tropical de la cuenca amazónica, permanece escasamente poblada.
Casi la mitad del territorio brasileño está cubierto por la cuenca del río Amazonas y sus afluyentes, siendo esta región que tiene la mayor selva tropical y diversidad ecológica del mundo.
Los portugueses fueron los primeros colonizadores europeos a llegar a esta región, liderados por el aventurero Pedro Alvares Cabral, comenzando así el periodo colonial en 1500. Éstos relataron que encontraron cerca de siete millones de indios. La mayoría de las tribus eran pequeñas, limitándose apenas a la agricultura y la habitación temporaria. La vida cultural era ricamente desarrollada, aunque las guerras tribales y el canibalismo fueran omnipresentes. Los pocos vestigios remanentes de las tribus indígenas en Brasil revelan su estilo de vida, al contrario de las evidencias de otras tribus andinas. Actualmente, existen menos de 200.000 indígenas en Brasil, la mayoría de los cuales habitan en áreas forestales.
Brasil tiene la sexta mayor población mundial - cerca de 198 millones de personas - que se duplicó en los últimos 30 años. Aun con un área tan extensa, existen apenas 15 personas por km2, concentradas principalmente a lo largo de la costa y en las grandes ciudades, donde dos tercios de la población viven ahora. Las ciudades más pobladas son: la Grande São Paulo con más de 19 millones de habitantes y Río de Janeiro con cerca de 10 millones habitantes.
El idioma portugués fue fuertemente influenciado por innúmeros dialectos indígenas y africanos aquí encontrados, pero continúa siendo la lengua dominante en la actualidad. En realidad, el dialecto brasileño ejerció una influencia preponderante en el desarrollo del idioma portugués, por la sencilla razón de que Brasil tiene 15 veces la población de Portugal y un ambiente lingüístico más dinámico.










